Cámaras de Eco

 


 

 

  ¿Estamos atrapados en cámaras de eco creadas por nosotros mismos? En este artículo científico nos vamos a acercar a situaciones en las que estamos inmersos, a veces inconscientemente, a veces incómodas de reconocer.

 

Filosofía de la ciencia; realidad de nuestro día a día.

 

Conceptos Fundamentales

 

El fenómeno de la posverdad hace referencia a aquellas noticias que aceptamos como válidas solo porque refuerzan las ideas o emociones del público, sin constatarlas, aunque contengan datos falsos.

Las noticias falsas calan más profundamente cuando van acompañadas de argumentos que apelan a sentimientos, priman la emoción y relativizan la verdad, difuminando la diferencia entre lo verdadero y lo falso y entre lo importante y lo vanal.

Entendemos entonces que la posverdad es el concepto que da nombre a la situación en la que los hechos objetivos quedan invisibilizados a la hora de generar opinión pública en pos de las emociones, las creencias personales o las convicciones ideológicas del público general.

En otro punto están los filtros burbuja: son los logaritmos informáticos que ya conocemos, aquellos que seleccionan la información adecuada para cada usuario o grupo de usuarios, y que llevan nuestra guía informacional hacia la dirección que les conviene, con el tacto de cuidar no salirse de nuestra línea de gustos detectada.

Algo que considero fundamental tratar aquí es el concepto del tiempo. Vivimos apresurados, nuestros días están completos, nos debemos a nuestras responsabilidades para sacar adelante una vida que cada vez está más difícil. Esa intensidad de tareas, la mayoría elegidas por nosotros y otras influidas por el sistema, que acabamos aceptando como necesarias (aunque eso es gallo de otro cantar), nos impiden entender como necesario constatar la información que leemos del mundo que nos rodea. Elegimos lo fácil, aceptamos lo que nos resulta familiar, en parte porque no tenemos tiempo, en parte porque no hemos alcanzado el entendimiento de que sería fundamental administrar ese tiempo para constatar informaciones, poniendo a trabajar nuestra capacidad de reflexión, nuestro pensamiento racional.

Nguyen analiza dos fenómenos sociales que nos acontecen a propósito de todo esto que acabo de explicar:

 

Burbujas Epistémicas

 

El primer fenómeno social son las burbujas epistémicas: creamos estructuras sociales en las que, por activa o por pasiva, nos rodeamos de los ideales que conectan con nosotros, retroalimentándonos hacia una ignorancia de la existencia de otros ideales. Es decir, ciertas voces relevantes son excluidas por omisión de nuestra estructura social.

Un ejemplo cercano es cuando queremos mantener el contacto con nuestro grupo de amigos, con los que compartimos opiniones políticas, vemos los mismos programas de televisión, escuchamos los mismos programas de radio, seguimos los mismos periódicos y, en definitiva, creamos una burbuja epistémica entre todos.
Esto no es peligroso, solo hay que querer exponerse a escuchar otros ideales para “salir” de esa burbuja y poder conocer la mirada objetiva más allá de ese primer filtro autoimpuesto. Es cierto que, al permanecer en esa burbuja epistémica nos imponemos a nosotros mismos un filtro epistémico estrecho y autorreforzado que deja fuera opiniones contrarias y que está alimentando injustificadamente nuestra autoconfianza, a lo que sumamos que los algoritmos, esos filtros burbuja de los que hablábamos al principio, siguen haciendo su trabajo, adaptando la información que se nos muestra para que siempre estemos de acuerdo y en la misma línea.

Tanto la exposición selectiva como el filtrado algorítmico contribuyen a la creación y perpetuación de las burbujas epistémicas. Pero solo hará falta un ejercicio de virtud epistémica, es decir, querer investigar, esforzarse por entender la raíz de las noticias, de unos y otros, para encontrar un punto arquimédico, un punto medio, donde podamos vislumbrar qué es importante, qué se está omitiendo, por qué sí y por qué no, y salir de esa burbuja con facilidad.

 

Cámaras de Eco

 

El segundo concepto que analiza Nguyen, y que es el objetivo de este breve artículo, es el de la cámara de eco. Las burbujas epistémicas son relativamente frágiles, innumerables fuentes relevantes han quedado fuera, pero están ahí, basta con exponer a sus miembros a la información y argumentos que les faltaban para que la burbuja estalle.

En las cámaras de eco sucede algo que sí es peligroso. Son comunidades aisladas activamente de otras fuentes epistémicas. Una cámara de eco es un grupo delimitado y cerrado que magnifica las voces internas y las aísla de toda refutación.

Esto sucede cuando estamos inmersos en una comunidad epistémica que genera una fuerte disparidad de confianza entre quienes pertenecen a ella y quienes están fuera. Esa disparidad se produce mediante la desacreditación de las informaciones exteriores y, al mismo tiempo, reforzando la autoridad epistémica de los miembros internos. Con desacreditación no me refiero a que los no miembros simplemente son omitidos o ignorados, sino que se les asigna activamente un demérito epistémico, es decir, deshonestidad, mala fe, o una falta de fiabilidad en su razón. Y ese «refuerzo de la autoridad epistémica de los miembros internos» hace referencia a que se les asignan unos niveles muy altos de confianza. Por supuesto, estos procesos pueden retroalimentarse. Operan mediante la manipulación activa de la credibilidad tanto interior como exterior; aíslan a sus miembros en términos de credibilidad, anula/desacredita informaciones exteriores antes incluso de que lleguen, manipulando la confianza en ellos.

Si las fuentes de información internas mantienen y difunden la actitud despectiva hacia las fuentes de información externas, el sistema de creencias de la cámara de eco será extremadamente difícil de desmontar.

Se da un paralelismo llamativo con las técnicas de aislamiento empleadas habitualmente en el adoctrinamiento de ciertas sectas: aislamiento emocional agresivo de los miembros respecto a cualquier persona fuera de la misma, lo que aumenta la dependencia al grupo del miembro adoctrinado. Se les induce a desconfiar de todos los que no pertenecen a la secta, lo que crea un escudo epistémico hacia aquellos que pretendan sacarlos de la misma.

Con las burbujas epistémicas, hemos visto cómo la información exterior está siendo omitida, pero no desacreditada. Sus miembros están aislados, sí, pero solo tienen que querer salir.
En las cámaras de eco esta información exterior no está omitida, de hecho, es necesaria; los miembros están preparados para desacreditar y desconfiar de cualquier evidencia externa.

Son dos dinámicas las que se analizan como imprescindibles para generar este sistema impenetrable:

Una es el fenómeno del techo de credibilidad. En las cámaras de eco, las voces exteriores quedan eliminadas mediante la desacreditación; se actúa de forma preventiva y global. No se espera a que aparezca una voz externa concreta para rebatirla, sino que se instala de antemano la creencia entre sus miembros de que cualquier fuente externa, por el mero hecho de serlo, es corrupta, malintencionada y poco fiable. Se genera un aislamiento epistémico parecido a lo que podríamos sentir cuando estamos dentro de una caja de cristal desde la que se puede ver la evidencia, pero nunca traspasa el filtro de su credibilidad, sencillamente porque está fuera de su sistema.

El segundo fenómeno es el mecanismo de refuerzo del desacuerdo. En las cámaras de eco se inocula desconfianza, se predispone a sus miembros a estar atentos a la evidencia que sea contraria a la doctrina interior: predicen que los externos intentarán desacreditar los ideales interiores, los presentan de antemano como prueba de una conspiración o mala fe del adversario hacia ellos, hacia su grupo, sus creencias. Y cuando estas objeciones llegan, porque obviamente llegan, se cumple la “profecía” y, en lugar de generar dudas a los miembros, se consolida aún más la autoridad de quien las formuló.

 

El problema es estructural

 

No hablamos de personas que han perdido el interés por la verdad, ni tampoco que sean irracionales. Lo que sucede es que operan dentro de una red de confianza manipulada, su aparente rechazo a la evidencia es, en realidad, fidelidad a un sistema de fuentes legítimas que realmente no lo son; un sistema blindado previamente. El problema es estructural, las creencias profundas de los miembros son las que el miembro en cuestión usará para evaluar toda nueva evidencia y, dado que esas creencias incluyen la desacreditación preventiva de fuentes externas, cuanto más rigurosamente razone, más consistente será el rechazo a lo que venga a corregirle. Es como ver el mundo a través de un filtro, los colores y las formas reales están supeditados a la modulación a la que el filtro le expone. 

 

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BIBLIOGRAFÍA 

Nguyen CT. ECHO CHAMBERS AND EPISTEMIC BUBBLES. Episteme. 2020;17(2):141-161. doi:10.1017/epi.2018.32





 

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